Skip to main content

ENMAYÚSCULA.- Lucas Castillo Degracia, quien comenzó a participar en la Olimpiada Nacional de Robótica cuando tenía seis años, fue admitido en la Universidad de Yale, en Estados Unidos, con una beca completa valorada en aproximadamente $400 mil para el período académico 2026-2030.

Castillo Degracia sería el único panameño admitido para esa promoción, tras una década de participación en competencias nacionales e internacionales de robótica.

Su trayectoria incluye múltiples títulos nacionales en la World Robot Olympiad (WRO) Panamá y, en 2025, obtuvo el primer lugar en el campeonato del FIRST Global Challenge, una de las principales competencias internacionales de robótica.

El proceso de admisión a Yale se produjo en un contexto de alta competencia. Para la promoción 2026-2030, la universidad admitió a 2,328 estudiantes de 54,919 aspirantes provenientes de más de 75 países, lo que representa una tasa global de aceptación de 4.2%. En la fase de Decisión Regular, la tasa fue inferior al 3%, según los datos suministrados.

Para Castillo Degracia, la robótica no se limita al aprendizaje de programación y construcción de robots, sino que también le permitió desarrollar habilidades para enfrentar situaciones de presión y trabajar en equipo.

“Aprendí a rendir bajo presión, a tomar decisiones difíciles con el reloj corriendo y a liderar un equipo con una visión clara. Pero sobre todo aprendí a no tenerle miedo al fracaso: perdí muchas veces antes de ganar. Me tomó diez años llegar a un campeonato mundial, y esa persistencia ha sido determinante en todo lo que he hecho después”, afirmó.

Las Olimpiadas Nacionales y Regionales de Robótica han reunido durante los últimos 12 años a estudiantes, docentes y entrenadores de escuelas oficiales y particulares de Panamá.

En ese período, Panamá también fue sede de eventos internacionales como la World Robot Olympiad 2023, la Intercontinental de Robótica 2025 y el FIRST Global Challenge 2025.

Castillo Degracia participó en estos escenarios nacionales e internacionales, experiencias que contribuyeron a su formación académica y tecnológica.

“Soy la prueba de que la robótica educativa y la educación STEAM transforman vidas. Estas experiencias abren puertas que parecen imposibles y preparan a los jóvenes para enfrentar los grandes desafíos del mundo. Mi consejo para todos los estudiantes, de escuelas oficiales y particulares, es que aprovechen estas oportunidades. Y sobre todo, que tengan el coraje de tomar la iniciativa y dar el paso adelante cuando nadie más se atreve. Los resultados pueden cambiarles la vida”, expresó.

rss