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Prisoners Defenders lanza el Primer Informe Integral sobre Vigilancia Digital en Cuba

Prisoners Defenders lanza el Primer Informe Integral sobre Vigilancia Digital en Cuba

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Etiquetas: ETECSA, PRISIONERS DEFENDERS, vigilancia digital, garantías democráticas, acceso a Internet

20 Enero 2026
ENMAYÚSCULA, (PRISIONERS DEFENDERS).-   La vigilancia digital en Cuba no es un fenómeno aislado, sino una política estructural de control estatal que se ha intensificado con la expansión del acceso a Internet y las tecnologías de la información, sin que ello haya venido acompañado de garantías democráticas, marcos efectivos de protección de derechos digitales ni controles judiciales independientes.

El Primer Informe Integral sobre Vigilancia Digital en Cuba, documenta, a partir de 200 declaraciones válidas recogidas entre el 28 de noviembre de 2025 y el 5 de enero de 2026, un aparato de control y coerción digital centralizado, apoyado en ETECSA (monopolio estatal de las telecomunicaciones), el uso combinado de herramientas tecnológicas y marcos legales restrictivos, y prácticas de vigilancia e intrusión que derivan en represión y autocensura, afectando tanto a las personas dentro de la isla como, de forma indirecta, a la diáspora a través de represalias contra familiares.

Primer Informe Integral sobre Vigilancia Digital en Cuba
En Cuba no solo existe miedo a publicar, sino incluso a hablar por cualquier medio de comunicación personal. Este informe expone, con un nivel de detalle y escrutinio sin precedentes, la operativa de este sistema de vigilancia y control, a partir del análisis metódico de cientos de declaraciones y testimonios directos de ciudadanos cubanos, y examina sus implicaciones a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos aplicables al entorno digital.

Represalias, citaciones y contenido mencionado


El informe de denuncia documenta que la casi totalidad de los declarantes/denunciantes, el 98,50% (197 de 200) ha sido o sancionado (penalmente, administrativamente o de facto), o citado o amenazado, o bien él mismo o su familia, en relación con sus publicaciones y/o comunicaciones telefónicas o digitales.



La vigilancia digital se manifiesta de manera sistemática y con una amplísima cobertura. El 88% de los declarantes/denunciantes manifiestan que las autoridades cubanas mencionaron o reprocharon sus publicaciones o mensajes digitales como causa de procesos de citación, detención e interrogatorios.



La vigilancia no se limita a contenidos públicos. Un 46,50% de los declarantes/denunciantes, 93 de 200, declara que sus comunicaciones privadas de mensajería fueron intervenidas y mencionadas por las autoridades en procesos de interrogatorio, amenazas, citaciones y detenciones, sin su conocimiento ni tutela judicial alguna



Cortes y bloqueos de conectividad


La vigilancia digital opera además en un entorno de conectividad intervenido y manipulado estructuralmente. Sólo un 5% de los declarantes/denunciantes, afirmó no haber experimentado anomalías en su conexión.



El 77,50% reportó cortes selectivos de Internet personalizados para ellos mientras otras personas seguían teniendo acceso normal, particularmente en contextos de protesta o actividad política.



Igualmente, el 63,00% reportó bloqueos selectivos de servicios diversos de mensajería y/o páginas web a las que no se puede acceder en Cuba salvo mediante servicios de VPN.



Vigilancia física posterior y represalias contra familiares


Los efectos de la vigilancia se extienden al espacio físico. Un 84,50% de los declarantes/denunciantes afirmó haber observado vigilancia física posterior a su actividad digital frente a sus viviendas, incluyendo presencia policial, seguimientos, cámaras frente a su casa, visitas de advertencia, patrullas y otros tipos de seguimiento, lo que confirma la existencia de un modelo híbrido institucionalizado de control digital-presencial.



El 88,00% de los declarantes/denunciantes reportó represalias por sus comunicaciones y publicaciones contra sus familiares o allegados, incluyendo detenciones, citaciones, amenazas, pérdida de empleo, problemas en el sistema educativo para alguno/s de su/s familiar/es, vigilancia física y otros tipos de represalias, lo que evidencia una estrategia estatal de presión indirecta sobre el entorno familiar de los ciudadanos.



Autocensura / cambios de conducta por miedo


A pesar de que la muestra contiene un gran número de familias de presos políticos y activistas de derechos humanos, los más resilientes a la represión, el 55,50% reportó haber modificado su comportamiento digital como respuesta a la vigilancia y a las represalias asociadas. En concreto, un 24% de los declarantes/denunciantes afirmó que dejó de publicar contenidos políticos por temor.



Un 21% indicó que borró publicaciones antiguas con el mismo propósito, lo que implica una revisión retrospectiva autocensurada de la propia expresión como mecanismo de autoprotección.



Nivel promedio de temor por canal


Al interpretar los resultados hay que considerar que la muestra está muy compuesta por activistas y familiares de presos políticos y que, además, al recogerse mediante “bola de nieve”, quienes respondieron pertenecen a círculos de confianza y ya han superado un umbral de miedo poco habitual en la población cubana para hablar de política o derechos humanos.



Aun así, los promedios de temor son altos en llamadas telefónicas (3,37/5), Facebook (3,31/5) y WhatsApp en grupos (3,18/5).



En cambio, son algo menores, aunque siguen siendo relevantes, en videollamadas (3,07/5), Telegram (2,80/5), WhatsApp uno a uno (2,80/5) y Signal (2,56/5).



Otros contenidos del informe


El informe contiene los resultados de 10 patrones indicadores de la vigilancia digital en Cuba, con cientos de campos de información obtenidos del análisis estadístico de las 200 declaraciones de víctimas. Los 10 patrones analizados de forma exhaustiva son:



1: Ciberpatrullaje y monitoreo sistemático de redes
2: Bloqueos, cortes de Internet y degradación selectiva de la conectividad
3: Interceptación de comunicaciones, spyware y acceso no autorizado a cuentas
4: Cámaras, vigilancia física digitalizada y control del espacio público
5: Uso de normas jurídicas y sanciones administrativas para castigar la expresión digital
6: Represalias offline derivadas de la expresión online
7: Represalias contra familiares y entorno cercano
8: Represión y vigilancia transnacional
9: Brecha digital estructural y monopolio estatal como mecanismos de control
10: Autocensura y retraimiento digital por miedo


Ficha técnica


Objeto del informe de denuncia:

Documentación de patrones de vigilancia digital contra personas cubanas, dentro y fuera de Cuba, y su impacto en el ejercicio de derechos fundamentales.



Universo de Referencia:

Ciudadanos cubanos usuarios de tecnologías digitales.



Tamaño muestral:

200 declaraciones válidas.



Cobertura geográfica:

Residentes dentro de Cuba (174) y fuera de Cuba (26).



Criterio de inclusión:

ciudadanía cubana.



Trabajo de campo:

28/11/2025 – 05/01/2026



Análisis e inferencia:

Sin inferencias estadísticas ni estimación de representatividad; porcentajes calculados sobre el denominador válido de cada pregunta.



Ponderación:

No se aplican pesos; todas las observaciones tienen el mismo valor analítico.